“Ya no quedan muchos miembros de la familia Gordon. La posibilidad de que te rescaten esta fuera de discusioén. gRecuerdas a
tu compafiero? Howard ya se ha quitado la vida. Su cuerpo se ha enfriado, haciendo inutil cualquier esperanza de que venga en
tu ayuda. En cuanto a los otros miembros de tu familia, sospecho que el Gremio Bartitsu casi los ha erradicado. Ah, y sobre tu
marido, tu primo y tu tio: todavia estan en el Distrito Cinco. Debo informarles que el Gremio Bartitsu ha acordonado el Distrito
Catorce. No les permitiran entrar hasta que se resuelva esta situacion”.
Neera respiré hondo, manteniendo un silencio estoico, advirtiéndose a si misma que no debia confiar en ni una sola palabra de
lo que Phoebe pronunciaba.
Parecia como si Phoebe pudiera discernir los pensamientos de Neera, mientras soltaba una burla. “;Qué pasa? No crees lo
que estoy diciendo?
Neera prefirid no profundizar mas en esta conversacion. En primer lugar, temia ser engafiada y perturbar su tranquilidad. En
segundo lugar, no tenia ningun deseo de escuchar ni la mas minima noticia angustiosa.
Entonces, cambid de tema, reprimiendo sus escalofrios, apretando los dientes mientras decia: “No me mataras. Howard lo ha
dejado claro; El te ordené que me perdonaras la vida y me entregaras a él”.
Al escuchar la afirmacién de Neera, Phoebe sintid como si la estuvieran llevando de la nariz. Una curva sarcastica se formé en
la comisura de su boca.
“Si, seguin nuestro acuerdo, no puedo matarte. ;Pero qué importa eso? Tarde o temprano, no podras escapar de nuestras
manos. Tu patética vida ya esta determinada por el Gremio Bartitsu. Y lo que voy a hacer ahora es torturarte a fondo. Preferiria
atormentarte hasta el punto de que estés medio muerto, ni humano ni fantasma. Eso es lo que me haria feliz, gsabes? Esta fue
la condicién que propuse cuando intercambié informacién con Bartitsu Guild. Afortunadamente, son razonables. Mientras al final
termines muerto, no me importa si el proceso es un poco lento”.
Mientras hablaba, un repentino destello de malicia brill6 en sus ojos. Se acercé mas y articula cada palabra: “Neera, finalmente
has caido en mis manos. Te haré pagar cien, mil veces por la humillacién que sufri en el pasado. Te haré probar el tormento de
desear la muerte!
El veneno de sus palabras provoco que un escalofrio recorriera la columna de Neera.
Sin embargo, Neera permanecié en silencio, con expresi6n indiferente, como si fuera completamente indiferente a las
amenazas de Phoebe.
Esta aparente falta de reaccion enfurecié instantaneamente a Phoebe.
De repente, Phoebe levanto la mano y le dio una fuerte bofetada a Neera. El sonido reson6 nitidamente en el aire.
La cabeza de Neera se torcié y en su rostro, entumecido por el frio, sintid un hilo de dolor.
Al momento siguiente, recibid otra fuerte bofetada que hizo que le sangrara la comisura de la boca.
Una sensacion de ardor se extendié gradualmente por su rostro. Aunque intento levantar la mano para tocar y limpiar la sangre,
resultd inutil.
En ese momento, Phoebe se puso de pie, asumiendo una posicién superior mientras miraba a Neera. Una vez mas, agarré la
barbilla de Neera, le levants la cara y le dio otra bofetada contundente.
Después de una docena de golpes, Phoebe finalmente solt6 su agarre, jadeando pesadamente mientras se frotaba las palmas y
las mufiecas. Con satisfaccion, miré su “maestro” y coments: “; Quieres que te traiga un espejo para que puedas ver como luce
tu cara ahora mismo? Es todo un espectaculo digno de contemplar”.
11:42 lunes, 4 de diciembre
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El rostro de Neera, ahora marcado por numerosas huellas de bofetadas, estaba hinchado y magullado por los golpes. Las
comisuras de su boca estaban abiertas, la sangre brotaba incesantemente, presentando una vista impactante.
Sentia la cabeza pesada y mareada, las estrellas bailaban ante sus ojos y un zumbido constante la envolvia, provocando que
sus oidos palpitaran de dolor.
Apesar de la agonia, ella permanecid en silencio, sin gritar ni una sola vez.
La curva de la boca de Phoebe cay6 ligeramente. Ella emitié una risa fria y volvid a sentarse en la silla al lado.
Neera.
“4Sabes lo que mas detesto? Es esa fachada tuya, de pretender ser fuerte y tranquila, como si fueras invencible, como si nada
te afectara. Claramente eres una mujer que solo sabe aferrarse a los hombres, asi que 4 por qué pones ese aire de arrogancia
conmigo? Otros pueden pensar que tienes caracter, jpero yo te veo como el epitome de la hipocresia! Realmente no entiendo
como nadie puede ver a través de tu cara fea y engafiosa. Parece que realmente tienes una habilidad especial para engafiar a
la gente”.
Neera mantuvo los ojos cerrados, soporté la sensacién de nauseas, trag6 saliva y permanecio en silencio.noveldrama
Al observar esto, los ojos de Phoebe se entrecerraron levemente y su expresion se volvid cada vez mas sombria. “No hay nadie
mas aqui ahora, entonces, ,para quién estas actuando? ¢No te cansas de tanto fingir?
Neera decidié no responder.
Su indiferencia, mas poderosa que mil palabras, instantaneamente alimenté la ira de Phoebe, ardiendo hasta la coronilla.
De repente, se inclind hacia adelante y agarré un mechon de cabello de Neera desde la parte posterior de su cabeza. Con
fuerza, obligd a Neera a levantar la cabeza y mirarla a los ojos. “Estoy hablando contigo; ,eres sordo o mudo? gMmm? Como
te niegas a aprender la leccion, también podria dejarte probar las consecuencias de tus acciones”.
Siguiendo sus palabras, sacé una navaja para cejas de su bolsillo y la acerco al rostro de Neera. “Dime tu, con un rostro tan
hermoso como el tuyo, gqué harias si se desfigurara? Entonces, ya no podras encantar a la gente...”
Neera sintié la espada contra su piel, su corazon latia con fuerza en su pecho, pero permanecid inmovil, solo mirando la mirada
de Phoebe con indiferencia.
Phoebe, que originalmente tenia la intencidn de cortarla, al mirar a Neera a los ojos, de repente encontro que la perspectiva era
extremadamente poco interesante.
Anhelaba ver a esta desgraciada desmoronarse y suplicar clemencia, observar su frenético y desalifiado estado de locura, en
lugar de enfrentar tal indiferencia y desdén.
Con ese pensamiento, Phoebe apreto los dientes, retiré la mano y empujé la cabeza de Neera hacia un lado.
Neera chocé contra el borde de la bafiera y la sensacion de nauseas volvi6 a surgir, provocando un tumultuoso revuelo en el
estomago.
Al ver la expresion sombria de Neera, Phoebe crey6 que le habia infundido miedo, levantandole de alguna manera el animo.
“Tsk, tsk, parece que no estas tan sereno como pareces. Después de todo, te preocupas por tu apariencia. Pero es una lastima,
esta cara esta destinada a perder su valor. Después de todo, estas a punto de convertirte en hombre muerto. Dejemos que
mires esta cara un poco mas”.
Después de pronunciar estas palabras, Phoebe saco algo mas de su bolsillo: una botella pequefia.
Neera lanz6 una mirada de reojo e inmediatamente tuvo un mal presentimiento.
Se vio a Phoebe sirviendo una pequefia pastilla del frasco. Sosteniendo la pastilla, ella se rid con un toque de picardia.
“Neera, como dije antes, la humillacién que he soportado seguramente la devolveré doble. Pero después de pensarlo mucho, la
Unica forma que se me ocurrié para destruir por completo tus defensas psicolégicas fue este método cliché...”